
Debo reconocer que estoy decepcionada. Decepcionada porque no entiendo la causa de que se premien novelas como esta.
Más de una vez ha quedado patente que la literatura facilona no me desagrada, al contrario, hasta a veces me ha capturado, pero esta mezcla de «consparanoia» -léase como paranoia de la conspiración-, el refrito de temas extenuados y usados hasta la saciedad y un modelo de escritura que, además de ser poco original, recurre a topicazos innecesarios para una buena novela, me ha frustrado. Y es que esta es la primera crítica mala que hago de un libro que he leído desde que comencé el blog en marzo de este mismo año.
Me apena que sea precisamente un autor español el blanco de mi enfado, pero es que no merece otra cosa que no sea una destrucción dolorosa.
Bien es cierto que tiene momentos de lucidez, pero son tan breves y extraños a lo largo de las 537 páginas que más que leerse se atragantan, que desaparecen bajo el fulgurante brillo de su patetismo novelesco.
El libro parece ser una apología de regímenes trasnochados más que un entretenimiento, y no queda ni a la altura de la última novela policiaca de literatura facilona. Mi disgusto queda patente en estas líneas, y aunque es posible pasar el rato con sus letras, sinceramente, más valdría que perdáis vuestro tiempo en ver las telarañas de la pared.
Tan poco me ha gustado que ni etiquetas voy a ponerle.
Si a alguien le ha parecido bueno, o le ha gustado, o algo por el estilo, se admiten críticas, sugerencias y explicaciones, porque yo no lo entiendo.


3 comentarios:
Descubrí tu blog hace unos meses, y desde entonces lo visito de vez en cuando. Los libros son mi debilidad. Suelo coincidir con tu opinión, pero no en esta ocasión. Resulta que yo he leído las cuatro novelas de este autor, al que descubrí gracias a un amigo. Las dos primeras, ambientadas en Constantinopla, durante el asedio turco a la ciudad, y en la Florencia renacentista, respectivamente, son espectaculares. La tercera, editada por Edhasa, se centra en la historia de la Grecia clásica y es una joya. Te las recomiendo de corazón, están escritas impecablemente bien. En ellas el autor demuestra tener mimbres de gran escritor. Ojalá hubieras empezado por cualquiera de esas tres. Ocurre, y esto es sólo una sensación, que Shangri-La es pura evasión, puro divertimiento, con respecto a la seriedad que representa lo anterior. Creo que buscaba escribir algo comercial, vendible, en formato thriller. Y si lo consideras desde esa óptica no está nada mal. Bueno un saludo y sigue con el blog tan bien como hasta ahora.
Teresa Pratt
Tarragona
Te haré caso, porque no me parece que un premio no se puede (debe) dar tan a la ligera. Veré si esas tres que me recomiendas me abren un poco la mente, porque, de verdad, me ha decepcionado profundamente, al margen de para qué se haya escrito.
Gracias por tu visita y por tu sugerencia, siempre es un placer.
stanleycolemansh3@hotmail.com
(paso corriendo por viejos caminos)
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