RSS

22 de diciembre de 2011

Los escarabajos vuelan al atardecer, María Gripe


Sigo un día más con la novela escandinava para recuperar la primera entrada de este blog, que, la verdad, no sé por qué, se perdió en la red -¿en Matrix?- y no he conseguido rescatarla.
Como no me gustaría que se perdiera, he decidido volver a traérosla.
Está claro que este libro es especial para mí. Ya sabéis que casi empecé el blog por casualidad, por una especie de reto, hace ya casi tres años, y la verdad es que no sabía cómo reseñar. Puede que ahora tampoco sepa cómo, sé que divago demasiado, pero admito que a fuerza de práctica he ido aprendiendo a sacar lo más importante y a relacionarlo con lo que me inspiró en ese momento, y espero mejorar a cada libro que os traiga, palabra. No estaba muy segura de cómo hacerlo -a veces sigo sin estarlo- y de por cuál empezar, había tantos y casi todos me gustaban...pero en mi escritorio estaba un ejemplar de esta fabulosa novela, para mi gusto, de María Gripe. Me la regaló una amiga de mi madre en un verano, para que me lo pasara leyendo, claro que con lo finito que es me duró una tarde, pero me gustó mucho, muchísimo.
Tres niños, Annika, Jonas y David, acceden a cuidar las plantas de una quinta durante el verano, mientras su dueña estaba fuera. Allí, una de ellas les llama profundamente la atención, la Selandria, una planta cuya flor tiene preciosos pétalos azules y que, incomprensiblemente, parece conocer a la gente, parece estar ligada a los sentimientos de la gente y ser sensible a ellos. Mientras ellos están en la finca, David recibe llamadas de teléfono de la dueña, en las que juegan ambos al ajedrez y ella les va proporcionando pistas al respecto de la historia que cuenta y que esconde la planta, la Selandria.
Durante el tiempo que pasan allí, investigan el pasado de la quinta, recorriéndola, y descubren unas cartas que les traslada a la Suecia del siglo XVIII y a una historia de amor desgraciado cuyo escenario fue la casa y que tuvo el principio del fin con unas estatuas traídas de Egipto. El párroco Lindroth, será también una ayuda importante para descubrir el misterio, desarrollándose la novela entre la iglesia y la propia finca Selanderschen.
Creo que en esa época ya se perfilaban mis intereses. Siempre he sido una fanática de Egipto y su mitología y del misterio, y empezaba a demostrar interés en el ajedrez, un juego de mayores -para mí en ese tiempo- que me gustaba especialmente, y la verdad es que no es una novela juvenil al uso, y me explico.
Sin ánimo de generalizar y siempre de acuerdo con mis experiencias lectoras, me ha parecido la mayoría de las veces que las novelas destinadas a niños o a adolescentes están cortadas por el mismo patrón, como si fuera una fórmula mágica que les indujera a leer, y no creo que sea una postura correcta. Si bien consigue lo que pretende, que se lea, cuando ya te has leído la octava o la décima te aburre, porque sabes lo que va a pasar, los estereotipos que vas a encontrar y la resolución que tendrá.
En este caso no es así. María Gripe consigue dar los golpes de timón necesario para que lo que predecimos se quede en agua de borrajas y cambie por completo. Y el viaje en el tiempo que hace entre el siglo XVIII, el XIX y la actualidad es altamente interesante, porque refleja que, aunque en tiempos diferentes, al fin y al cabo hay cosas que nunca van a cambiar, y esas pinceladas de mitología y misterio hacen de esta novela una lectura necesaria y deliciosa.

3 que opina(n) acerca de este libro.:

Shorby dijo...

Me encanta esta escritora, he leído varios libros suyos hace años y me gustaría volver a hacerlo (nostalgia pura xD )

Besotess

Zamarat dijo...

Todo un clásico de la literatura juvenil!!
Abrazo!

dsdmona dijo...

Qué buenos recuerdos me has traído de nuevo a la mente con este libro y esta autora... creo haber leído todo lo que ha escrito y era una de mis escritoras favoritas cuando iba al colegio

D.