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29 de enero de 2012

Los vagabundos del Dharma, Jack Kerouac


Desde un tiempo a acá, no sé si por una necesidad real o porque estoy tan sumamente zumbada que no puedo parar quieta mentalmente y siempre estoy buscando algo que me rete o que, por lo menos, consiga fascinarme el tiempo justo para estabilizarme al menos de forma momentánea, me voy interesando por las filosofías orientales.
Aparte de pensar que nos llevan siglos de ventaja en casi cualquier ámbito, y no es por denigrar lo nuestro, que conste, creo que es importante lo que a través de los siglos han intentado trasmitirnos, y en esa búsqueda propia de la paz interior o de satisfacer a la niña caprichosa que llevo dentro para, poco a poco, ir haciendo que deje los caprichos a un lado y, para qué engañarnos, por una referencia archiconocida de la serie Perdidos, descubrí el concepto de la Dharma-chakra y del Dharma, y, en fin, una cosa llevó a la otra y acabé encontrando este libro que me pareció tan revelador de Jack Kerouac.
Podría decirse que, extrapolando a personas reales con los propios personajes del libro, se va haciendo todo un manifiesto a una cultura en la que la paz y el desapego mueven el mundo, y, aunque pueda parecer lo contrario, no es una arenga, sino una posibilidad, y me explico.
La peculiar forma novelada en la que sienta sus bases ideológicas Kerouac, a mí por lo menos me hace pensar que no es una imposición, sino que te trae una serie de premisas en las que puedes refugiarte o no, descartando las que no nos gustan y asumiendo otras con las que podemos construir nosotros mismos una especie de utopía propia. Lo único que no he valorado del libro es ese trato de favor que se advierte para con la droga. Está claro que cada uno hace lo que quiere con su cuerpo, pero a mí, particularmente, me desagrada cualquier cosa que haga que pierda el control de las cosas, ese control que a mí me gusta tanto tener.
La verdad es que la Justicia Librera hace que me lleguen los libros justos en el momento adecuado, o eso creo. No me identifico totalmente con el movimiento hippie que se proclama en el libro, realmente es casi como una guía de este movimiento, pero sí que creo que es necesario un cambio de mente, que consiga que valoremos las cosas en su justa medida y no como nos obligan estas o aquellas instituciones.
Desde luego que lo que «destripa» Kerouac en el libro no tiene por qué ser la Verdad, la verdad absoluta, pero sí que me parece un inicio bastante respetable para afrontar las cosas de otra manera.
Con lo que yo me quedo en última instancia es con el mensaje filosófico, con la bofetada que da el hecho de tambalear cualquier cosa aprendida.

2 que opina(n) acerca de este libro.:

Zamarat dijo...

Parece interesante lo que comentas sobre este libro. Tomo nota!

D.de.Dídac dijo...

Intentaré incarle el diente a ese libro, me apetecia algo con esas premisas, gracias por tu blog!