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26 de enero de 2012

Sin City, Frank Miller


Me estreno en el mundo de las novelas gráficas con uno de mis mejores regalos de reyes y cumpleaños -son dos tomos-, la pecaminosa Sin City de Frank Miller.
Ya os comenté en la reseña anterior que estos días me puede la pereza y la desgana, no sé si porque estoy en plena semana de exámenes y más que lecturas densas necesito distracción, desconectar, no leer como si fuese una obligación, y estos dos tomos son justo lo que necesitaba. Será que la persona que me los regaló es la que mejor me conoce y sabe pulsar cada tecla en su momento para revolucionarme y para calmarme.
En los tomos se recoge la edición íntegra de Sin City, la historia de una ciudad, Basin City, paradigma y entorno prototipo de la novela más negra, llena de sexo, alcohol, muerte y, en definitiva, pecados por doquier, y Marv es nuestro protagonista.
Marv es esquizofrénico,
corrupto, violento y podría decirse que hasta cruel, y se ve guiado hacia la venganza tras una noche de sexo con una prostituta llamada Goldie que aparece muerta y él no sabe por qué.
A pesar de los clichés que se puedan llegar a tener, Goldie es la única mujer que le ha tratado bien en su vida, y por eso se ve impelido a vengar su muerte y a descubrir quién anda detrás de todo lo malo que corrompe la ciudad y, por extensión a sus habitantes.
En ultima instancia, la única que prevalece es la ciudad, así que, siendo el nexo común de todos estos pecados que cometen sus habitantes, como una especie de imán que les atrae, en cierto modo se la puede considerar como la principal protagonista. Casi como un reflejo de todo lo que pasa, ella es la que sufre, la que manda, la que organiza, es la artífice de los excesos, y en los diálogos, que igualmente son brutales y hay algunos que impactan especialmente, se puede vislumbrar esta conexión ineludible e impalpable entre la ciudad y sus ciudada
nos. Sin embargo, aunque como digo el vicio y el pecado son como el agua que beben, se destila cierto humor santurrón, casi como una rebelión silenciosa que pretende purgar y expiar todos los males, ¿y esos males cómo se expían? Pues sí, lo habéis adivinado, matando y haciendo que sobreviva el más fuerte.
En esta novela gráfica encontraréis enseñanzas que ni siquiera imaginaríais. No es la muerte por la muerte, sino todo lo que lleva detrás, y lo podéis adivinar por la magnífica caracterización psicológica de los personajes, tan buena que os descubriréis, conforme avancéis en la trama, apiadándoos de ellos, quizá porque nos consideramos moralmente mejores que ellos y, en cierto modo queremos traerles a la "luz", aun cuando desde principio a fin no es sino un retrato esperpéntico de nosotros mismos y en lo que podríamos acabar siendo sin un mínimo de sensatez.
Pues, qué queréis que os diga, me ha llegado al corazoncito.
No sólo porque disfrute con el formato y con el género, que sabéis que me fascina todo lo que tenga que ver con crímenes, misterio y suspense, aunque en esencia el fin sea el mismo, la muerte, siempre le encuentro diferencias y mejoras, como una vuelta de tuerca imaginativa en cada uno. También me ha llegado por todo el valor sentimental que le doy ahora y eso, mis queridos, lo mejora ostensiblemente.

5 que opina(n) acerca de este libro.:

Tatty dijo...

Los tiene en casa mi novio pero no me llaman demasiado, vi la película en el cine y la verdad es que no me gustó, supongo que no soy muy afionada al género
un beso!

Shorby dijo...

Me encanta Sin City, tiene una estética que me gusta bastante =)
La peli también me encantó, por cierto.

Besotes

Zamarat dijo...

No lo he leído y no creo que me anime por ahora, pero te entiendo cuando dices que es el tipo de lectura que necesitabas ahora mismo; a mí también me pasa algo parecido en según qué épocas.
Abrazo!

Alejandro dijo...

Muy bueno Sin City, muy en la línea de Frank Miller.

Me permito recomendarte "Malas Ventas" de Alex Robinson. Y si no has leído la serie de la Torre Oscura de Stephen King, los cómics están muy bien.

Un abrazo.

Manjo ExLibris dijo...

Gracias por las recomendaciones, Alejandro. La Torre Oscura sí que he tenido el placer, pero el otro me lo apunto.
Siempre es un placer veros por aquí a todos, abrazos.