
Admito que quizá soy la menos indicada para criticar mazapaneos extremos, principalmente porque en determinados momentos yo podría hacer que le entrara diabetes a un oso amoroso -y no exagero-, pero me han superado, sí, como lo oís.
Este libro consigue empalagarme hasta a mí, que, como digo, a veces parece que estoy recubierta de azúcar, así que por eso he decidido colocarlo en la infame categoría de infumables. Además, hacía mucho tiempo que no os traía uno y ya tenía ganas yo de explotar mi faceta de cabreo literario.
Qué puedo decir. Este libro intenta ser un manifiesto de que el amor no tiene fronteras ni barreras, excepto las que nosotros mismos le pongamos, y el mensaje está bien, lo acepto, pero por desgracia no es todo de color tan fucsia hortero como lo que nos muestra Moccia.
Y luego está la adaptación cinematográfica, que es un poco una vuelta de tuerca a lo que hablábamos del exceso, está dirigida por el propio Moccia, que eso es un punto a favor -a mi parecer- porque quién mejor que el escritor para adaptar su obra, pero eso no nos ocupa ahora mismo.
Creo que de otra forma, habría dicho lo mismo y habría conseguido un mayor efecto, sin necesidad de hacer que nos salga azúcar por cada poro. Sin embargo, algo que reconozco que sí que me ha gustado es el recorrido que hace por Roma, una ciudad tan misteriosa como preciosa.
De todas formas, y para que quede constancia, valoro muchísimo la valía de estos libros que hacen que miles de adolescentes en plena efervescencia hormonal descubran el maravilloso mundo de la lectura, aunque sea con ellos, pero eso no significa que mi opinión se incline hacia lo bueno, porque no me lo parecen.
Por si acaso, y como mujer prevenida que me considero, recalco que esto es mi opinión, que puedo estar tremendamente equivocada y que, si consideráis que lo estoy, os animo a que me convenzáis de lo contrario, porque estoy totalmente dispuesta a releerlo y reconsiderar mi opinión si fuese necesario y comprendiera que con vuestros puntos de vista estáis en lo correcto y yo no, pero, de momento, esto es lo que pienso de este libro, sin intención de ofender a nadie.






















3 que opina(n) acerca de este libro.:
No estás equivocada. Yo también lo leí y, si bien no llegó a la categoría de "infumable", me defraudó bastante. Demasiado cinematográfico; la historia demasiado idílica... No sé, pero no me convenció. Estoy de acuerdo contigo en que hay que reconocerle el mérito de tener a toda una generación enganchada a sus historias, pero poco más.
Abrazo!
Si este te pareció empalagoso, ni te acerques a la segunda parte. A mi este primero no me pareció "infumable", aunque es de esos libros que te apetece leer en verano cuando no quieres pensar demasiado. La segunda parte intenté leerla y ahí se ha quedado. No hay nada que decir sobre él, el título lo dice todo (Perdona pero quiero casarme contigo).
Sí, es eso, un mataneuronas compulsivo, pero no sé qué decirte, incluso para verano creo que hay lecturas mejores que no hacen daño a la cordura xD
Desde luego que ese tiene pinta más peligrosa todavía, así están, entre la efervescencia y lo que les jalean...
¡Abrazos!
Publicar un comentario en la entrada