Quizá un famoso asalto de mi metaparanoia es el que me lleva a esto, pero no sé si por duda existencial o por revelación, me ha nacido dedicar este mes a las literatas, a las grandes de la literatura, a las grandes olvidadas, lo cual no implica que yo, desde mi humilde criterio, menosprecie la literatura escrita por hombres.
Pero lo cierto es que parece que «eso de escribir», que decía un profesor mío, tiene un cariz prácticamente masculino; que la literatura de y por la mujer se reduce a la novela rosa, y no es así, aunque no digo que ese tipo de escritura tenga algo de malo; de vez en cuando también me gusta recrearme en el "mazapaneo", pero esa es otra historia.
Así que he tomado la determinación de dedicar este mes a la literatura femenina, no necesariamente rosa. Hay un mundo más allá del "empalagosismo", y, por qué no, me apetece demostrarlo.
El hecho de que los libros que os voy a traer durante este mes de marzo -mes reivindicativo de la mujer, históricamente hablando- traten temas diferentes no exime de que ciertas partes se dediquen a otros menesteres más rosas, pero eso, mis queridos lectores, no pasa sólo en la literatura femenina.
Espero que disfrutéis con esta propuesta.
Manjo ExLibris
Hace 12 horas






















2 que opina(n) acerca de este libro.:
Pues si¡
Buena propuesta.
¡Ánimo! Y adelante con ella.
Muchas gracias. A pesar de ser mujer y ávida lectora es una literatura que prácticamente desconozco. Cuando me formé en este hábito maravilloso del "leer" mi hermano mayor fue quien guió mis pasos. Cuando me "independicé" de sus recomandaciones ( en busca de referentes femeninos para aprender a través de otras vidas qué se esperaba de mi )pude conocer mujeres fascinantes : Silvia Plath, Zoé Valdés, Isabel Allende, Yourcenar... Pero las leía prácticamente "en secreto". En una conversación con compañeros y compañeras lectoras/es sentia cierta reticencia a recomendar autoras porqué no parecian "literatura seria" atendian más al criterio "lectura sencilla por placer ". Algo parecido les debe pasar a los aficionados/adas a la novela negra, cuando recomiendan un libro se les suele encajonar en la sección "libros interesantes pero no necesarios", eso no pasa con Shakespeare. Pienso que las mujeres disfrutamos las historias "de mujeres para mujeres" más que los hombres, simplemente porqué hablan de "nuestras cosas". Porqué cuando un lector ( sea hombre o mujer ) se sumerge en la historia leída siente una simbiosis con el personaje, se pone en su lugar. Y como mujer, me resulta más creíble hacerlo en la piel de una heroína moderna: parlanchina, algo neurótica y con tendencia a la inestabilidad emocional que en la piel de un héroe moderno: intelectual y poco hablador con tendencia a ser el objeto de deseo de más de una mujer durante el libro.
Un abrazo , y de nuevo, gracias.
Noe
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